Es clave retirar cada noche las impurezas que se han ido acumulando a lo largo del día en nuestra piel, un ritual nocturno de limpieza estimulará el sistema linfático, promoverá la eliminación de toxinas y purificará la piel desde el interior. Sigue este paso a paso para realizar una limpieza adecuada y conservar una piel sana.

Conoce tu piel

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Conoce tu piel

Para darle a tu piel el cuidado más conveniente es importante conocer de qué tipo es. Una piel seca tiende a sentirse tirante y a descamarse con la exposición a los elementos externos, una piel grasa se siente oleosa y se ve brillante, mientras que una piel mixta está compuesta por zonas grasas y zonas secas.


Prepárate

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Prepárate

Retira el exceso de maquillaje con un pañuelo y lávate las manos con jabón antibacterial. Moja completamente toda la piel con agua tibia, no caliente, para abrir los poros sin romper los delicados capilares.


Limpia

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Limpia

Con una cantidad pequeña de Palmolive® Naturals® Coco y Algodón, frota la piel con movimientos circulares de abajo hacia arriba y de adentro hacia afuera, aplicando una ligera presión para estimular la circulación y renovar todo tu cuerpo suavemente.


Enjuágate

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Enjuágate

Remueve el exceso de espuma con una tela absorbente y delgada como la muselina, con esto se hace a la piel una suave exfoliación a un nivel más profundo y se retiran las impurezas.


Refréscate

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Refréscate

Enjuaga todo tu cuerpo con agua fresca, no fría, para cerrar los poros y estimular la circulación. Al momento de secarte, hazlo dando palmadas suaves en lugar de frotar para no maltratar. Finalmente, no olvides humectarte de pies a cabeza para terminar el día con una piel limpia, fresca y lista para renovarse.