Aunque la piel tiene un proceso natural de envejecimiento hay muchos factores internos y externos que pueden acelerarlo o detenerlo, y hay mucho que puedes hacer cada día durante tu rutina de cuidado de la piel para nutrirla y liberarla de las impurezas que pueden deteriorarla y hacerla lucir apagada. Siente tu piel viva, joven y radiante siguiendo estos tips a diario.

Protégete del sol

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Protégete del sol

Cuida tu piel evitando el sol a mediodía cuando está en su punto más alto y los rayos UVA y UVB son más nocivos. No olvides cubrir tus hombros y tu espalda, además aplicar bloqueador con protección SPF varias veces al día.


Evita los malos hábitos

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Evita los malos hábitos

Los peores enemigos de una piel sana son el alcohol y el tabaco ya que descomponen el colágeno y bloquean la oxigenación de las células, lo que reduce la elasticidad y acelera el proceso de envejecimiento.


No olvides la limpieza diaria

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No olvides la limpieza diaria

Para ayudar a la piel a renovarse adecuadamente hay que liberarla de las bacterias y la polución que se acumula durante todo el día, ayúdala diariamente a regenerarse con Palmolive® Naturals® Granada e hidrátala inmediatamente para mantenerla limpia y radiante.


Escoge los productos adecuados

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Escoge los productos adecuados

Conoce tu tipo de piel para darle la limpieza que necesita: si tiende a ser seca, no utilices productos con alcohol y opta por productos a base de aceite, si tiende a ser grasa opta por productos de limpieza a base de agua en lugar de aceite.


Duerme lo suficiente

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Duerme lo suficiente

Evita una apariencia cansada y trasnochada durmiendo al menos ocho horas cada noche, ya que menos tiempo de sueño puede impedir que la piel no se regenere adecuadamente y promover la aparición de bolsas bajo los ojos.


Aliméntate bien

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Aliméntate bien

Nutre tu piel desde adentro con alimentos ricos en Omega 3 como salmón, avellanas y aceite de semillas de lino; también alimentos antioxidantes como zanahoria, papaya, mango, fresas, col y espárragos.


Relájate

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Relájate

Evita que el estrés te pase factura, ya que el exceso de cortisol, conocida como “la hormona del estrés” inflama las células, promueve la aparición de acné y descompone el colágeno, acelerando el proceso de envejecimiento de la piel.


Cambia de rutina

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Cambia de rutina

Actualiza tu limpieza nocturna alternando entre cremas faciales que contengan AHA (ácidos alfahidróxidos) que exfolian a un nivel más profundo y productos que contengan ácido retinoico o retinol, un derivado de la vitamina A que acelera la renovación de la piel.


Ejercítate

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Ejercítate

Mantener una rutina de ejercicios reduce el estrés y permite que tu cuerpo agote energías naturalmente, lo que favorece el sueño, oxigena tu piel y estimula la producción de colágeno natural, manteniendo tu piel firme y flexible.


Hidrátate de adentro hacia afuera

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Hidrátate de adentro hacia afuera

Es importante consumir al menos dos litros de agua a lo largo del día ya que esta es la cantidad recomendada para mantener el cuerpo y la piel adecuadamente hidratados diariamente.